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miércoles, 13 de abril de 2011

jueves, 24 de marzo de 2011

Al pádel gana quien menos falla.

padelMuchas veces nos preguntamos como ganar un punto en pádel, y para esto, debemos saber que no fallar puntos en pádel es imprescindible. Con esto quiero decir, que quizás al tenis gana quien mejores golpes tiene, pero el pádel en muchas ocasiones llega a ser un deporte para "pasabolas", o al menos el no cometer errores forzados, es realmente importante.
Llevo muchos años jugando al pádel y al tenis, y rara vez he visto un partido de tenis en el que haya una gran diferencia técnica y gane el que peores golpes tenga, sin embargo, multitud de veces he visto en pádel a jugadores que técnicamente no brillan pero que saben plantear los partidos correctamente, elegir bien los golpes, y no arriesgar bolas innecesarias.

Esto nos demuestra que el pádel es un deporte de equipo, aunque sólo seamos dos, y que la táctica y forma de plantear los partidos vale su peso en oro pudiendo decantar la victoria.

Debemos tener en cuenta, que a la hora de jugar al pádel, querer ganar los puntos de una manera vistosa y espectacular nos hará cometer un mayor número de fallos, por esta razón es importante que cada uno conozcamos nuestros fallos y virtudes como jugador de pádel, y también como pareja de pádel.

Por esta razón, debemos conocer nuestros objetivos antes de jugar un partido de pádel, quizás el mayor objetivo sea ganar, en cuyo caso deberemos jugar un "pádel fácil", es decir, no arriesgar bolas innecesarias, jugar un mayor número de globos, etc. Pero quizás nuestro objetivo sea mejorar ciertos golpes que hemos practicado en clases de padel o que necesitamos mejorar, por ejemplo, el monitor de pádel nos ha estado enseñando a realizar la bandeja, y queremos ponerla en práctica mientras jugamos un punto en un partido de pádel, dónde el golpe será más complicado que en las clases.

Ahora bien, la mayoría de partidos que juguemos, es probable que queramos ganarlos, aunque sean pachangas, y es algo que veo lógico, aunque también recomiendo preparar partidos de pádel en los que la victoria no sea el mayor objetivo y podamos arriesgar algo más.

Pero a la hora de querer ganar partidos debemos tener un orden táctico, un patrón de juego, y fundamentalmente la CONDUCTA para concretarlos, de esta manera comenzarán seguramente a aparecer los resultados favorables. Algo que es clave en este deporte y que debe ser el primer camino para intentar ganar un punto es aprender leer el partido, a los rivales y anticiparte a la jugada, es decir, no fijarme únicamente en hacer mis golpes perfectos, si no dónde tengo que jugar y cómo tengo que jugar la bola según las virtudes y fallos de mi rival, pensar que el buen negocio es cuando se arriesga poco y se consigue mucho; más aún cuando un punto vale siempre lo mismo haciendo un golpe espectacular o jugando más seguro.


La idea es jugar pelotas con alto porcentaje de seguridad, sin regalársela a los rivales para una fácil definición, buscando el momento oportuno para acelerar el golpe siendo a su vez seguro, ya que tras prepararnos el punto la bola se nos quedó fácil, o quizás, consiguiendo que el rival falle antes de tiempo.

Algo muy importante es valorar igualmente un punto ganado por nosotros que uno fallado por el rival tras trabajar el punto, ya que como el título del artículo indica, al pádel gana quién menos falla, o quién gana más puntos (valorando todos por igual), y no quién hace más puntos espectaculares.

Ah!, y recuerda cómo ganar siempre un partido de pádel, todo partido sirve para aprender.




miércoles, 27 de octubre de 2010

Qué hacer para meter a tu compañero en el partido?

entrenador de padel
entrenador de padel
Esta es una situación que se repite a menudo en todos los partidos, en todas las parejas. Cuando no se va uno (aunque siempre hay uno más concentrado) se va el otro.
Con muy buen criterio, mi amigo Javi, me hizo la pregunta que da el título a este comentario.
Es evidente que no hay una fórmula mágica y que tampoco un consejo puede ser válido para todos los casos.
Dependerá de la relación que se tenga entre ambos, de la situación del partido, de los roles de la pareja, el motivo por el cual se desconcentró, el carácter de cada jugador, la pareja rival…
Me resulta muy curioso que un jugador pueda irse de un partido por una tontería… Y que pueda volver al mismo, también con una (aparente) tontería.
Con el paso de los años (más que de los años, que también, con el paso de los torneos, de los partidos, de los compañeros, de los rivales…) se va aprendiendo a controlar la desconcentración parcial en un partido. Tanto propia como de los compañeros y de los rivales.

Hay una frase que quiero que recordés bien: “será con este compañero con el que ganés el partido!!”. No te dan la posibilidad de cambiarlo en medio de un partido… Así que si querés ganar, deberás apoyarlo “en las buenas y en las malas”, como en el matrimonio… Aunque en este caso, no será hasta que la muerte los separe, sino simplemente, hasta el próximo torneo.
Dependerá de vos, y es una materia difícil de aprobar en el pádel, que sepás encarrilar a tu compañero, si querés salir airoso…
Con un grito, con el silencio, con una mirada, con un gesto, con tu juego…
Antes que nada, es importante no irse uno también, junto con tu compañero.
Si no fallás ni una bola, esto puede hacer, que él se de cuenta de lo que tiene que hacer.
O podés fallar algunas bolas adrede, para ver si se da cuenta (a través de tus fallos) que así no se puede seguir.
Nicolás Della Vecchia.


martes, 2 de marzo de 2010

El Pádel un deporte de Equipo: claves psicológicas.

Gracias a Oscar Lorenzo todos los lectores de PlanetaPádel.com podéis disfrutar con algunos de sus consejos dentro de la psicología deportiva aplicada directamente al pádel.

Como sabemos el pádel es un deporte que tiene tres modalidades: dobles masculinos, dobles femeninos y dobles mixtos. La característica común en las tres modalidades es que siempre se juega por parejas y esto condiciona notablemente la práctica de este deporte. ¿Qué queremos decir con esto?, pues que aunque epistemológicamente no se pueda decir que el pádel sea un deporte de equipo, en la practica un jugador está “condenado” a entenderse con su pareja y por tanto ambos forman un equipo que debe estar perfectamente acoplado para obtener un óptimo rendimiento deportivo.

Esto implica, inevitablemente, que entren en juego numerosos aspectos psicológicos que no se dan en los deportes individuales y que, todo jugador de pádel debe saber controlar.

Durante un partido de pádel, al igual que ocurre en un partido de dobles en tenis, se produce una interacción constante entre los componentes de la pareja. Cada acción que realiza un jugador implica una posterior reacción (positiva o negativa) de su compañero y esto, desde el punto de vista psicológico, puede marcar el rendimiento técnico de los jugadores durante el partido. Por ello debemos cuidar con detalle la comunicación verbal y no verbal que se produce entre compañeros, en el transcurso de un partido (gestos, comentarios, actitud, etc…)

Como conclusión apuntemos algunos consejos que podrían ayudar en este sentido:

  • Motivar de una manera constante y positiva a nuestra pareja.
  • Animar a nuestro compañero en los momentos difíciles (cuando este ha cometido varios errores seguidos o si acaba de perder un punto clave del partido).
  • Felicitar a nuestra pareja cuando consiga puntos importantes (esto servirá de refuerzo positivo para el)
  • La comunicación entre la pareja debe ser constructiva (tratando de corregir lo que no está funcionando y reforzar lo que está saliendo bien).
  • Tratar de exteriorizar las emociones positivas, no las negativas (debemos tener en cuenta que cualquier gesto o comentario negativo dirigido hacia nuestro compañero, puede desestabilizarle emocionalmente restando confianza a su juego.
  • No atribuir las derrotas a la falta de acierto de nuestro compañero (esto solo puede crear un mal ambiente entre ellos y no aporta nada para próximos compromisos).

Oscar Lorenzo es Licenciado en Psicología, además de Master en Psicología Deportiva. Entrenador nacional de tenis. Ha participado en la preparación psicológica de todas las selecciones nacionales de pádel desde 2004. También ha preparado deportistas en otras disciplinas (tenis, fútbol, rally). Actualmente trabaja con algunos de los mejores jugadores y jugadoras de pádel del mundo.

viernes, 1 de enero de 2010

Psicología deportiva. “El jugador estresado” por Ángeles Oliveres.

En el diccionario de sinónimos de Santillana, el sínónimo de estresarse es angustiarse y agobiarse, y, el antónimo es relajarse.

En el libro “Entrenamiento Psicológico en el Deporte”, de Isabel Balaguer, mencionan la definicion de McGrath sobre el estrés: “El estrés ocurre cuando existe un desequilibrio entre la demanda percibida y la capacidad de respuesta del organismo”.

Se da cuando existe un exceso de demanda, aunque el estrés puede ocurrir tanto cuando hay muchas demandas, como cuando no las hay.

Todo depende de cómo lo percibe la persona. Todo depende del punto de vista, en este caso, del jugador.

El judador estresado suele decirle al compañero: “Es que golpeé esa bola porque ví que tú te quedabas atrás o eso creí porque no me dió tiempo ver donde estabas, y, me pongo a correr como un loco y no me doy cuenta de nada más”.

“Es que los calcetines se me caen porque están gastados, no tuve tiempo de ir a comprar unos nuevos y tengo que quitarme los botines y volverlos a estirar en medio del partido”.

“He llegado tarde porque había mucho tráfico”.

“Se me han olvidado la pala y las bolas”.

“Mañana tenemos el torneo y ya me duele la barriga de los nervios que tengo”.

“Envíame un mensaje con tú número de móvil que yo no tengo ahora tiempo de anotarlo y anula la pista tú que yo me tengo que ir a un sitio”.

“Mira tú el cuadro de los partidos que vamos a jugar que a mi no me da tiempo”.

Suele gritar en la pista, sudar mucho, cansarse más de lo debido y decir a menudo en alto “Que mal estoy jugando”, porque se desespera y no tiene paciencia.

Las diferencias individuales de cada jugador hacen que se ejecute un estado de ansiedad o estrés en cada una de las situaciones deportivas, tanto en los entrenamientos como en las competiciones. Todo depende del control que tengamos sobre la situación o el peligro que nos genere.

El jugador estresado cuando prepara su bolsa de deporte introduce cada elemento a gran velocidad, tenga tiempo o no, con cierto desorden y de manera compulsiva.

El jugador estresado llega en el mismo momento en que ha quedado a la pista, a veces tarde y otras veces con tiempo, pero siempre con prisas.Suelta la bolsa en el suelo y piensa que qué ha tenido que ha conseguido llegar a tiempo.

El jugador estresado cuando entra en la pista,si los demás están fuera,les dice que ya es la hora y que dejen de hablar,que deben aprovechar el tiempo y les habla muy deprisa,como si con ello se le fuera la vida.

El jugador estresado cuando tiene que pasar una bola para que el rival saque, se la tira de cualquier forma sin esperar a que esa persona esté pendiente de recibirla. Es decir, el jugador estresado suele dar pelotazos fuera del tiempo de juego.

El jugador estresado se precipita cuando va a golpear una bola, en tenis o padel, o va a recibir un balón en una jugada de un compañero suyo, en baloncesto, y, sus pasos van más deprisa de lo que requiere la circunstancia, es decir, se come la bola o agarrota el brazo y no coordina con exactitud, debido a su nivel alto de ansiedad.

El jugador estresado, horas antes de un torneo o competición, sea complicado o no, duerme mal, desayuna aceleradamente, habla muy deprisa sobre las estrategias de juego, no escucha a su entrenador, conduce o anda deprisa y sus músculos se tensan antes y durante el juego.

El jugador estresado sabe que está estresado, él es consciente de su excesivo estado de nerviosismo, pero no lo puede controlar.Debe pensar antes de actuar y para eso debe tener sólo la tensión necesaria para estar activo y atento.

El estado de estrés excesivo o prolongado en el tiempo puede llevar a síntomas perjudiciales para la salud. El estrés se acumula, por eso ciertos deportistas de élite acumulan un agotamiento mental ante determinadas situaciones extremas de competición que provocan un desajuste en la conducta del jugador y provocan lesiones, estados de irritabilidad excesiva y cierta confusión en el estado de pensamiento.

Puede que te definas como una persona que no tiene ningún estrés, un poco o mucho.

El estrés, en su justa medida, ayuda a reaccionar ante las circuntancias.Pero si no es saludable, debemos aprender técnicas de relajación y de respiración, y, control de pensamientos, para reducir el nivel de tensión y ser más eficaz en el juego. Desarrollar objetivos y cumplirlos poco a poco, ordenan nuestros pensamientos. Por lo tanto, una respiración con inhalaciones profundas y exhalaciones completas, y, un punto de vista nuevo ante las circunstancias, sean conflictivas o no, puede ayudarte a ser un jugador menos estresado.

Pasear por el campo, escuchar música,salir cinco minutos antes de lo programado hacia el lugar del encuentro,reflexionar,dibujar,bailar,dormir bién…recordar que nos falta en la bolsa de deporte antes de salir de casa…éstas y otras, son algunas pautas a seguir para llegar más relajados a los entrenamientos y a los torneos. La próxima vez que estés jugando y te sientas estresado respira profundamente y suelta el aire muy muy despacio, piensa que todo va bién, que lo estás haciendo lo mejor posible,relájate, suelta los músculos, y, disfruta de ese momento de tu vida.

Ángeles Oliveres. Psicóloga deportiva

martes, 22 de diciembre de 2009

Disfrutar bajo presión jugando a padel.

Es muy importante controlar los nervios y la tensión para que no echen al traste nuestro juego. Es necesario cierto grado de nerviosismo para conseguir una buena actuación, y lo más idóneo sería estar en el centro entre estar muy nervioso y muy tranquilo.


Existen tres errores típicos en situaciones de presión:

· Permitir que el pensamiento se dirija al futuro.

· Preocuparse por el resultado.

· Intentar arriesgar demasiado

Las distracciones suelen ser uno de los motivos más típicos que nos perjudican cuando estamos en una competición. Y lo peor de todo es que, una vez distraído, el jugador ya no consigue hacer una o varias de las cosas que normalmente lleva a cabo.

Por ejemplo cuando un jugador deja de realizar la rutina que estaba llevando a cabo hasta entonces y se olvida de su plan de juego. Muchas veces, bajo presión, el jugador deja de pensar en su colocación y comienza a repasar un listado de errores a evitar. Se vuelve tenso y cuidadoso, pierde le ritmo y la fluidez en su juego.

Pero esto no quiere decir estar nervioso: estar nervioso produce adrenalina, y ésta puede ayudar a realizar una buena actuación. Es una reacción natural del organismo a una determinada situación, y si sabemos manejarla es un factor del cual nos podemos beneficiar.

Cuando en una situación de presión comiences a notar que te sudan las manos y que tu corazón se acelera, en lugar de intentar calmar tu corazón y manos, intenta pensar únicamente en el golpe que vas a ejecutar en ese preciso momento.

Los grandes jugadores profesionales saben que en lugar de preocuparse de detener el movimiento de las manos, deben enfocar su mente, dejar a un lado las distracciones y atender a su rutina y a su estrategia tan meticulosamente como lo haría en una vuelta de entrenamiento un día que nadie les está mirando.

Es posible que el cuerpo mantenga la excitación, pero la mente no deberá estarlo.

¿ Qué hacer para que la presión de la situación no te venza ?

· Sitúate en el presente y mantén la mente totalmente enfocada en el golpe inmediato que tienes ante ti: si vas ganando el partido, no calcules con quién te tocará en la siguiente ronda, o dónde vas a ir a celebrarlo…Si vas perdiendo, no empieces a pensar en perder el partido o en lo bien que tu oponente ha jugado.

· Evita los pensamientos mecanicistas, como pensar en que le ritmo de tu juego debe ser uno u otro, en la manera de sujetar la pala….Procura estar suelto y libre, que los golpes saldrán solos.

· Limítate a seguir tu rutina y tu plan de juego. No lo cambies por nada del mundo, aunque vayas por detrás en el marcador. No te arriesgues a ser más arriesgado si tu idea era la de ser más conservador.

Si el partido se suspende por la lluvia, es muy importante distanciarse del padel. Lee un libro, escucha música que te guste o cámbiate de ropa. Cuando acabe de llover, convéncete de que la suspensión del juego te ha beneficiado y te va a ayudar. Vuelve a calentar.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Entrenamiento psicológico durante la recuperación de una lesión.

Todos los deportistas profesionales en algún momento de su vida deportiva han tenido alguna lesión que les ha mantenido alejado de la práctica del deporte durante algún tiempo.



Algunas de estas lesiones son de gravedad (roturas de ligamentos, fracturas de huesos, …) y les mantiene inactivos más tiempo del deseado, de seis meses para arriba, en el pádel tenemos los ejemplos de las lesiones de Carolina Navarro y Alejandra Salazar, y en estos casos son muchas las dudas que le pueden venir a la cabeza sobre si tu rendimiento cuando vuelvas al máximo nivel va a ser el mismo o vas a arrastrar esas dudas dejando de “confiar” en la parte dañada.

Es durante la recuperación, y cuando estas dudas asaltan al deportista, cuando la ayuda de un psicólogo es muy beneficiosa, animándola en la recuperación, no dejándole caer en la depresión y ayudándole a darse cuenta de que físicamente y deportivamente sus capacidades no tienen por qué verse reducidas, sino a veces todo lo contrario, superar estos difíciles momentos puede volvernos mentalmente más fuertes, consiguiendo rendir mejor mientras competimos en situaciones de máxima exigencia.

Un ejemplo de lesión de gravedad, como ya hemos mencionado, es la que tuvo Carolina Navarro en el año 2006, que la tuvo apartada la mayor parte de la temporada de la competición, y que reapareció para los mundiales de Murcia, donde junto a Paula Eyheraguibel, acabó proclamándose campeona del mundo.

A parte de la rehabilitación física, Carolina estuvo trabajando con el psicólogo deportivo Oscar Lorenzo, y ahora, en la página web de esta gran jugadora Oscar está compartiendo con todos nosotros el trabajo que hizo con Carolina, de cara a que mentalmente estuviese a punto para su vuelta, y así todos aquellos que están en situación similar, puedan beneficiarse de la experiencia de Carolina Navarro (seguro que ayudó enormemente a Alejandra Salazar el tener una compañera que había pasado por lo mismo).

viernes, 27 de noviembre de 2009

Entrenamiento mental en el Padel.

Mucha gente piensa que la parte mental del juego sólo debe reservarse a los jugadores de élite, aunque en muchos casos sea la misma gente que luego se lamenta por perder partidos con jugadores de menor nivel de juego.


Cuando se le pregunta a cualquier aficionado al pádel sobre cuáles son los aspectos que intervienen en el juego, rápidamente mencionan los tres aspectos fundamentales: el físico, el técnico- táctico y mental.

Antes de continuar leyendo este articulo haga un ejercicio y asígnele en porcentajes un valor a cada uno de estos tres aspectos según la importancia que considere (MENTAL, FÍSICO, TÉCNICO-TACTICO).

Lo cierto es que mas allá de coincidencias en mayor o menor medida, todos consideramos al aspecto mental como muy importante más allá de valores porcentuales.

¿Cuál es la dedicación que cada uno emplea en estos aspectos?

Todos los jugador dedican a lo técnico una parte importante de su entrenamiento, ya sean golpes, desplazamientos, ejercicios de control e incluyendo aquí todo el trabajo táctico también, así mismo, se dedica un porcentaje importante al trabajo en el aspecto físico.

¿Pero cuánto le dedica un jugador al entrenamiento mental?

Si pensamos en esto podemos comenzar a ver los "faltantes" en un entrenamiento, siendo incoherente como decíamos el porcentaje que le adjudicaron a la primera pregunta sin cumplir con una preparación mental acorde al razonamiento inicial.

Entre los jugadores amateurs, lo más normal es que el nivel técnico existente sea muy similar, si consideramos que esto es cierto, debe existir un elemento diferenciador que convierta a unos en triunfadores y relegue al resto al final de la lista. Pues bien, la clave para muchos se encuentra en la capacidad psicológica del individuo, entendida como la conjunción perfecta entre el cuerpo y la mente a la hora de desarrollar nuestro juego.

Uno de los obstáculos mentales que más se muestran en el jugador de padel, tanto amateur como profesional, es la falta de confianza en uno mismo. A muchos jugadores les cuesta verse como ganadores de un torneo y en consecuencia juegan con miedo, lo que sin duda influye muy negativamente en su juego.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es el "juego interno", tal y como algunos lo denominan, es, hoy por hoy, una de las partes más importantes dentro del entrenamiento de cualquier deportista.

Cuando hablamos de juego interno nos referimos a todo aquello que se pasa por la mente de un jugador cuando se enfrenta a un partido; cientos de ideas, temores, deseos... que sin duda influyen (y mucho) en el desarrollo final del juego.

Para muchos la diferencia entre un buen jugador y un jugador excelente se encuentra simplemente en la capacidad de concentración que muestre cada uno de ellos: alguien que sea capaz de mantenerse totalmente centrado en el juego a lo largo de todo el partido tiene mucho camino andado en la consecución de un buen resultado.

Pero lo cierto es que mantener la concentración resulta realmente difícil de conseguir, puesto que son muchos los elementos que actúan en nuestra contra: el compañero, el "público", la lluvia, ese pájaro...

El padel es un deporte de equipo, ya que no se juega de forma individual sino con un compañero, si un integrante de la pareja está motivado ante un partido y sin embargo su compañero no, además de que se puede perder el partido, el jugador motivado puede frustrarse o incluso enfadarse con su compañero o viceversa.

La motivación juega un papel fundamental, ya que con una buena motivación podemos ganar muchos enteros, y sin ella, posiblemente nos puedan derrotar rivales de un nivel muy inferior.

Hay muchos factores que influyen en el resultado, o lo que es lo mismo en la trayectoria de la bola. Lo más importante en la competición son dos cosas, la concentración y el autocontrol. Una vez que entro a la pista todos los factores externos desaparecen. No puedo entrar pensando en que planes tengo para el viernes, ni nada por el estilo. Sólo tengo mente para una cosa en ese momento, el partido.

El autocontrol toma más fuerza en los deportes de equipo, en el padel, por ejemplo, yo no puedo decir todo lo que pienso, ya que a veces eso puede contribuir a un bajón de moral de mi compañero.


Existen diferentes actitudes que favorecen la imagen de tener controlada la situación, tener un buen clima en la relación con el compañero, la mirada, que parezca que tenemos confianza en nuestro juego, nuestra colocación sobre el campo y sobretodo, no dar muestras de debilidad, también dar la talla cuando hay que darla, es decir en los puntos importantes.

Jugar con ganas, garra y luchar todas las bolas hasta el final es estrictamente necesario.

Pero lo más importante en un partido de padel cómo en todas las cosas es pensar. Un jugador inteligente y pícaro puede a veces ganar a rival de mayor nivel padelístico. Saber colocarse, y saber cómo está colocado el otro para poder dar golpes “de memoria” es algo muy útil. También ir viendo como marcha el partido, analizar el “estado mental” de nuestros rivales.

ALGUNOS SECRETOS PARA LLEVAR A CABO EL ENTRENAMIENTO MENTAL

La competencia es la "llave" para la mejora. JUEGUE TODOS LOS TORNEOS QUE PUEDA. ADQUIRIR EXPERIENCIA Y SITUACIONES DE PRESION CONTINUAMENTE REPETIDAS LO HARAN UN "RESOLVEDOR DE PROBLEMAS".

Cuando se juega se experimentan distintas situaciones pocas veces vivenciadas, con lo cual será mayor el tiempo de aprendizaje para resolver situaciones.

Es importante poner objetivos en cada entrenamiento.

Investigue, lea, estudie, escuche, preste atención como cuentan los profesionales que resolvieron cada problema. Hoy en día existe mucho material de consulta sobre las presiones en distintos ordenes de la vida.

Vean la experiencia de otros deportistas, de disciplinas de riesgo y otros deportes donde además de perder puntos "duele", cosa que no nos ocurre a nosotros con el padel. Cuanto más sepa Ud., más soluciones podrá dar a cada momento.

Entrenar duro es otra de las formas de "fortalecer la mente". Jugar con mayor intensidad en los entrenamientos lo preparará para poder "levantar" dicha intensidad en los momentos necesarios.

Entrene con intensidad. Esta comprobado que es imposible jugar con intensidad si no se entrena de esa forma.

Continuidad, constancia y entrenamiento son otros pilares del trabajo mental.

El entrenamiento es sinónimo de confianza. Si se encuentran entrenando bien con respecto a la frecuencia sin duda se animarán a ejecutar tiros que el día anterior lo han hecho en forma correcta.

martes, 17 de noviembre de 2009

Psicología Deportiva. El odio y la ira.



El miedo y la ira son fantasmas, habitan dentro de nosotros y no los podemos tocar. Pero hay que tener presente que sólo existen si nosotros queremos.

Aparecen como la supervivencia del ser humano, desencadenando una conducta que nos lleva a poder salvarnos de la situación que lo ha creado.

Cada una de estas emociones tiene un lugar en el cerebro, que se activa para provocar una conducta. Si se activa de forma muy intensa o rápida puede llegar a bloquear los pensamientos, produciendo sudoración excesiva (debido a ello baja la temperatura corporal) y movimientos incontrolados e involuntarios (temblores).

Ejemplo:

A- Estamos en medio del mar y aparece un tiburón enorme…se acerca despacio, justo donde nosotros estamos. Miramos alrededor y no vemos ninguna barca, la orilla está muy lejos, pensamos que no nos da tiempo escaparnos, que nos devorará en pocos segundos.

Esta situación de peligro nos activa lo suficientemente rápido y de forma positiva para pensar con que recursos contamos para sobrevivir.

El tiburón se acerca y recordamos que hemos visto en una película que no debemos movernos, que si estamos quietos quizás pase de largo…ó que en el último momento aparezca una situación nueva que sea favorable para nosotros. Es el último intento de poder salvarnos y, aunque el miedo nos contrae los músculos, casi nos inmoviliza, el cerebro trabaja rápido para ver cuál debe ser nuestra conducta ante esa situación.

-¿Nos salvaremos de que nos trituren los dientes afilados de ese tiburón?

Puede que sí.

B- Si, por el contrario, nuestro miedo nos lleva a mover los brazos azarosamente, como las aspas de un molino o nos hundimos porque nos hemos quedado totalmente inmovilizados o mareados por el pánico…

¿Nos salvaremos en esta situación B?

Puede que sí, siempre hay oportunidades para salir ilesos o poco dañados del peligro, pero disminuye el porcentaje si nuestra mente nos pasa malas jugadas.

¿Cómo nos liberamos de las emociones destructivas?

Javier Limones

Por ejemplo, como lo hacemos cuando estamos jugando un partido y nos hemos enojado con nuestro compañero de juego o nos da coraje volver a perder contra esos rivales que pensamos que son prepotentes o contra unos rivales realmente superiores a nuestro juego, con una velocidad de bola que nos somos capaces de devolver.

Como salir de la pista, con la barbilla hundida en el pecho, decirle a nuestros amigos, entrenadores y familiares que hemos perdido 0-6,0-6 y que nos digan que hemos jugado muy bien para el tiempo que llevamos y, encima, tenerles que dar la enhorabuena a los contrarios por habernos dejado en la miseria como jugadores.

¡Es todo tan humillante!-pensamos en ciertas ocasiones.

¡Tantos entrenamientos, tanto presumir que hago deporte, que tengo la mejor pala y las mejores zapatillas, que estoy en forma…!

El jugador A piensa:

”Esta situación es muy desagradable para mi, no volveré a competir, ni a jugar, guardaré toda mi ropa de deporte, siempre hay gente que juega mucho mejor que yo” o echa balones fuera y piensa…”tengo un compañero muy malo, por eso yo no pude jugar mejor”…”llovía mucho y la pista estaba mojada”…el público me desconcentró…”.Este jugador no asume con humildad la situación.

Las condiciones extremas se dan para los cuatro rivales, la elección del compañero con el que vas a jugar también. La falta de humildad lleva a una situación de ira excesiva y las emociones se alteran, en este caso, produciendo un malestar general y una huída de lo que produce ese malestar.

Pero su “Inteligencia Emocional”, de la que habla Daniel Goleman aparece para salvarle…desde su interior…sacando a flote lo mejor de un buen deportista. Y cambia sus pensamientos anteriores por estos nuevos, para no hundirse, ni huir…para ser valiente y enfrentarse con los peligros, para ser un buen naufrago y seguramente llegará a ser un futuro campeón.

Pensará…”quiero llegar a jugar como mis rivales, entrenar mucho y aprender la técnica y estrategia adecuadas…conocerme como jugador y si soy rápido en la red, intentaré sacarle partido a mi golpe…quiero que mi compañero esté a gusto conmigo y yo con él para que podamos hacer que nuestro juego sea el mejor…si llueve aprenderé como debo jugar ese día con las bolas mojadas…intentaré ganar partido a partido y si no lo consigo ,aprenderé de cada uno de ellos…saldré de la pista satisfecho y con la cabeza muy alta porque lo habré intentado con todos los recursos con los que cuento. Ningún campeón del mundo ganó su primer partido…ni el segundo…peldaño a peldaño se sube una montaña…si quiero llegar a la cima debo intentarlo una y otra vez, siempre con mi mejor arma…y…ser feliz en el intento”.

El jugador B, sucumbió en el intento. Vivió la situación de “perder “su primer partido como un fracaso rotundo en su vida, abandonó el deporte…y, como todas las conductas del ser humano se repiten si no se trabajan…abandonó cada situación de la vida que le pareció difícil o lejana. Se hundió…

¿Qué pasa con el enfado?



Gastón Malacalza

Cuando se le observa directamente pierde toda su fuerza. Por eso, cuando le contamos a alguien por qué nos hemos enfadado, de momento el enfado se libera. Dejamos de darle la importancia excesiva y el lugar íntimo y oscuro que le habíamos dado. Incluso nos llegamos a reír de la misma situación que nos provocó un exceso de ira, en los que no vimos las consecuencias de la misma.

Antes de tener un arranque de ira descontrolado es mejor detenernos a pensar que consecuencias negativas pueden tener para nosotros o para los demás e intentar ver de manera objetiva la situación.

El pensamiento nos lleva a la emoción y la emoción a la conducta.

No nos aferremos a pensamientos destructivos que desencadenen una serie de conductas que limitan nuestra vida, nuestro deporte, nuestra forma de competir y luchar por unos objetivos.

Veamos lo positivo de las cosas, nos ayudará a ser más felices, a divertirnos y quién se divierte no abandona.

Quién se divierte en un entrenamiento, jamás dejará de entrenar y quién se divierte en una competición jamás dejará de competir.

Intentemos disfrutar, siempre con el deporte, en los entrenamientos y en la competición.